Información Útil Sobre la Exposición al Sol
• Tomar precauciones razonables para evitar quemaduras de sol,
especialmente en los niños.
• Limitar la exposición a las radiaciones solares sin protección,
especialmente durante las horas más calientes del mediodía, entre las
10:00 y las 14:00 hrs.
• Siempre que sea posible, busca la sombra, pero recuerda que las
quemaduras de sol también pueden ocurrir en la sombra parcial.
• Las quemaduras también pueden ocurrir dentro del agua y pueden
ser igualmente dañinas por el alto nivel de radiación UV reflejada por
la nieve o la arena.
• Tápate la cabeza con un sombrero de ala ancha o gorro, reduce la
exposición del rostro, la cabeza y el cuello.
• Cubre la piel expuesta con ropa protectora como por ejemplo,
camisas de manga larga.
• Las gafas de sol tienen que estar diseñadas contra la exposición
directa y periférica del ojo.
• Aplica un pantalla solar con SPF alto (mínimo 15), sobre la piel
descubierta. Aplica generosamente la crema y repite la operación con
frecuencia.
• Algunas medicinas recetadas y cosméticos pueden volverte más
sensible a la luz solar.
INFORMACIÓN SOBRE LA PROTECCIÓN SOLAR
• La luz solar es esencial para la vida en la tierra y muchos de sus
efectos son benéficos. Sin embargo, existe un componente de la luz
solar que es invisible a nuestros ojos, la luz ultravioleta o UV. Al
viajar a climas más cálidos durante las vacaciones y al exponernos a
los rayos solares más a menudo, las incidencias del cáncer de piel
aumentan dramáticamente. Investigaciones han indicado que casi
todos los cánceres de piel son causados por el sol y se dividen en dos
tipos principales: No-melanomas, aunque raramente fatales,
representan aproximadamente el 5% de las malignidades reconocidas
y predominantemente afectan a los ancianos. Por otro lado, los
melanomas malignos ocurren en una población más joven y
representan menos del 10% de los cánceres en el grupo de 20 a 39
años. Este porcentaje se ha duplicado en los últimos quince años y es
ahora la causa de 1 de cada 25 muertes por cáncer en este sector de la
población. Si cuidas más tu piel en el sol, puedes ayudar a reducir
drásticamente esta estadística.
• La luz solar contiene dos tipos de radiación UV simplemente
conocidas como UVA y UVB. Ambos tipos causan cambios en la
piel, pero hay diferencias importantes. Recuerda: A es para “Aging”
(Envejecer), la B es para “Burning” (Quemarse). Los UVA penetran
profundamente, causando resequedad, arrugas, y bolsas causadas por
la pérdida de elasticidad e imperfecciones (como manchas de la
vejez). Los UVB producen daños superficiales desde una ligera rojez
hasta severas ampollas.
• El Factor de Protección Solar (SPF en inglés) de una crema o
loción indica el nivel de protección ofrecido contra los efectos de una
exposición prolongada a la luz solar. Es la proporción de la
exposición a los UV necesaria para producir un eritema (rojez) sobre
una porción de piel protegida con la crema de filtro solar, comparada
con la exposición de los UV necesaria para producir un eritema
comparable sobre la piel sin protección. A mayor número de SPF,
mayor será el tiempo en que la piel puede estar expuesta a la luz solar
sin daño. Sin embargo, aún usando una buena pantalla solar, ¡lo que
es vital es el sentido común!